El buen uso que hacemos de nuestro dinero determina nuestra tranquilidad económica y también nos permite conciliar el sueño; por eso, a la hora de sacar tu dinero o de pagar con la tarjeta ¡sé inteligente! Y es que en este nuevo año que comienza, es el mejor momento para empezar a consumir con conciencia.
Todos los días consumimos, unas personas más que otras, y algunos de manera más inteligente que otros; sin embargo, lo anterior nada tiene que ver con la capacidad intelectual de cada quien, sino con ser conscientes.
El consumo inteligente se construye con la decisión que tomamos al elegir un producto, un servicio, una idea o un valor, atendiendo nuestras necesidades personales, biológicas, psicológicas, espirituales, familiares y comunitarias. Si el uso de la inteligencia es una característica principal de lo que nos hace seres humanos racionales… ¿cómo tomar las mejores decisiones de consumo inteligente?
Te presentamos algunos consejos.
Haz conciencia. Si eres consciente de lo que necesitas, de tus derechos y de tus obligaciones, entonces exigirás lo mejor y asumirás las consecuencias en tu modo de consumir.
Detente unos minutos antes de decir sí a esa compra y piensa como si ya la tuvieras en tu poder, ¿es realmente lo que necesitas?



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