Organiza tu consumo. Si tomas decisiones de consumo de manera consciente y responsable, tus compras no tendrán malas consecuencias.
Haz una lista de lo que necesitas, piensa en donde puedes adquirirlo y compara precios y calidad. Pide opiniones, evalúa tu deseo o necesidad, calcula el gasto y piensa en tu beneficio y en el impacto en medio ambiente.
Piensa en tu salud y bienestar. Gracias a los avances científicos y tecnologías tenemos acceso a mejores productos y servicios que, además, mejorar nuestra calidad de vida. Sin embargo, muchos de estos avances también han propiciado una vida sedentaria y hábitos poco saludables.
Llevar una alimentación balanceada, hacer ejercicio, dormir bien, moderar tu consumo de alcohol; no auto medicarte y evitar fumar; también te hacen un consumidor inteligente.
Solidarízate al momento de consumir también apoyamos la economía de otros seres humanos que consumen lo imprescindible para vivir. Prefiere productos artesanales o de proveedores socialmente responsables, con políticas laborales justas y procesos de industrialización limpiaos.
Consume productos sustentables. Las actividades de consumo en el hogar, en la escuela, enl as oficinas, ejercen mucha presión sobre el medio ambiente. Debemos tener presente que nuestro poder de compra es finalmente lo que a toda empresa le interesa, y verlo perdido las convencerá de la necesidad de responsabilizarse socialmente de sus métodos de producción.
Considera tu consumo de agua y de energía eléctrica y cuídalas. Adquiere muebles de calidad y duraderos; vigila el estado de los electrodomésticos; consume productos orgánicos y sobretodo recicla.



No se permiten comentarios