Reforma Hacendaria, Lo Bueno, Lo Malo Y Lo Peor

por Sandy

en Uncategorized

La propuesta de reforma hacendaria presentada por el presidente Enrique Peña Nieto ha generado una gran controversia.

La reforma se promueve como una nueva forma de hacer que las personas de más recursos económicos paguen más impuestos, aunque sabemos que esto no es precisamente cierto.

Lo bueno de la reforma hacendaria

El objetivo de la reforma hacendaría es recaudar más recursos para el gasto público. En un mundo ideal todo este recurso podría utilizarse para mejorar la educación, la investigación y/o a la generación de nuevos empleos.

De acuerdo a la Secretaría de Hacienda, la reforma hacendaria podría ayudar a aumentar el PIB en un 3% para el 2018, es decir, que pasaríamos del 10% actual al 13% (sin contar los ingresos derivados del petróleo).

La reforma hacendaria no incluye aplicación de impuestos a los alimentos y medicinas.

Un punto a reconocer de la reforma es que se eliminará el Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU) y el Impuesto a Depósitos en Efectivo (IDE),.

Lo malo

Para darnos una idea del efecto negativo de la reforma hacendaría primero necesitamos conocer un poco más sobre la propuesta.

Se pretende aplicar gravámenes a colegiaturas, conciertos, alimentos para mascotas, viajes en autobuses foráneos y chicles.

Además, se propone gravar un 10% de las ganancias de la bolsa Mexicana de valores, aplicar impuestos en la compra de una vivienda y en los créditos hipotecarios.

Por si esto fuera poco, el Impuesto de ISR también podría aumentar del 30% al 32% para quienes tienen un salario mensual de de $41,666.

Tomando en cuenta todos estos aumentos sin duda nuestra vida diaria resultará más cara, incluso por el simple hecho de tener una mascota.

Lo peor

Tal vez en el impuesto que se le aplique a las ganancias de la Bolsa sí se este cobrando más a quienes tienen un mayor ingreso, pero, en la mayoría de las propuestas presentadas en la reforma hacendaria los más afectados serán las familias de clase media.

Por ejemplo; al comprar una casa no sólo se tendrá que pagar un impuesto del 16% sobre el valor del inmueble, además se tendrá que pagar impuestos sobre el crédito que solicitemos. Mientras que una persona de mayores recursos tal vez pague el primer impuesto, pero al contar con todo el dinero para realizar la compra no tendrá que pagar más intereses ni impuestos.

Afortunadamente todavía no es oficial la reforma, pero de aceptarse a partir del siguiente año comenzaríamos a pagar más impuestos. ¿Qué opinas sobre esta forma de mejorar la situación del país?

No se permiten comentarios

Artículo Anterior:

Siguiente Artículo